lunes, 2 de noviembre de 2009

PROFUNDIZANDO EL ESTUDIO DEL NUMEROSCOPIO de CARLOS GUERRERO

Hemos Analizado los números finales del nombre CARLOS GUERRERO, y aclaramos que estos números experimentan matices particulares a causa de los números raíz de los cuales derivan. También dijimos que son estos matices combinatorios los que determinan las individualidades únicas que somos cada uno de nosotros. (Para ver el estudio ir aquí)

Para que estos conceptos queden más claros vamos a realizar ahora un breve análisis del nombre estudiado incorporando estos números raíz.

Hemos estudiado estos números finales

INDIVIDUALIDAD: 8

PERSONALIDAD: 5

DESTINO: 4

Ahora veamos como llegamos a ellos

INDIVIDUALIDAD: 26 (=2+6=) 8

+

PERSONALIDAD: 50 (= 5+0=) 5

DESTINO: 76 (7+6=) 13 (= 1+3=) 4

Tenemos entonces que el número 8 surge de un 26; el 5 del 50 y el 4 del 76 y el 13.

Vamos a ver primero algunos conceptos de estos números y luego cómo se articulan.

El Número 26: este es un número inestable, pasivo y contradictorio. Sus dos factores 2 y 6 son femeninos, armónicos entre sí, pero se refuerzan el aspecto de duda, contradicción, indecisión. En la antigüedad se le consideraba número difícil de resultados dudosos e inciertos. Los hititas, le consideraban nefasto para la batalla por ello jamás se juntaban 26 soldados para combatir. Los egipcios lo consideraban hostil dado que un día 26 Seth venció a Horus en combate. Los pitagóricos por su parte lo consideran un número de igualdad (dado que su suma da 8 que es el número de la igualdad) inestable y absolutamente impredecible, dado que como dijimos ambos números componentes son de por sí duales y conflictivos. Es pues un número contradictorio, influenciable, pasivo, que desaconseja las asociaciones de intereses (no así las afectivas) pues si bien provee buena suerte material (tanto el 6 como el 8 son números de ambición material), también promete fluctuaciones de la fortuna (el 2 es el número de lo fluctuante e inestable). En síntesis este número implica que siempre existirán dos fuerzas iguales (8) en conflicto, una de las cuales resultará ganadora y la otra será pues derrotada. Fuerzas que por cierto son interiores tanto como exteriores.

El número 50: Es número de potenciación de lo erótico y lo humano. La tendencia al exceso lleva al marchitamiento de lo que fuere. Se relaciona con la sequía, la desolación y las altas temperaturas. Es número de “La compenetración” lo que significa la aptitud para penetran profundamente en las cuestiones hasta hacerlas carne, esto bien canalizado es un don pero mal canalizado lleva al fanatismo. Es número de exageración en lo ilusorio (el cero después del 5 aumenta el proceso mental hasta el infinito de ahí lo de exageración). Por otro lado es simultáneamente el número de las puertas de Binah, es decir, del Entendimiento, pero como dicho Entendimiento no resulta fácil para nosotros seres humanos limitados, resulta en: desconfianza, nihilismo (actitud filosófica de negación a todo dogma, que abre por lo tanto a opciones infinitas), es pues significador de la tendencia al pensamiento abierto, ilimitado, apasionado y devastador.

Para los cristianos es el número con que se identifica al Espíritu Santo.

El número 76: Se le llama “El Dispensador” o “Principio de Providencia”. Es número misericordioso, con capacidad de brindarse y conectarse con la “Gracia Divina”. Promete fama, humor variable, cambios y trabajo abundante.

Siendo el 7 número de conocimiento y el 6 número de equilibro, esta combinación nos habla de un uso moderado y eficaz de los conocimientos. La aptitud para no caer en fanatismos pues todo saber se pone a duda y se sopesa con otras miradas, y una tendencia a impartir (y compartir) lo que se sabe. Es número de enseñanza.

El número 13: Es uno de los números con más fama, ya sea buena o mala. Y lo es porque representa el cambio, la muerte y transformación y los nuevos comienzos. Número de la transmutación. No puede ser manejado ni dominado. Toma lo que quiere. Posee fuerza dominante positiva. Es también número de advertencia: dice que habrá siempre cambio de planes y lugares. Número ACTIVO- PASIVO (contiene al 4), es símbolo de transición de un plano al otro. Es un número Kármico, pues que al enfrentarnos a la muerte y resurrección, nos enfrenta a la conciencia y por lo tanto al DOLOR que implica la aceptación de la mortalidad de todo. (La valoración de ella como factor imprescindible para un nuevo nacimiento es posterior al dolor). Este número indica cambio de ciclo, el pasaje a un nuevo nivel espiritual donde obtendremos mayor libertad y dejaremos de ser esclavos de la preocupación material, pero para ello exige trabajar y no caer en la pereza, la negatividad y la ineficiencia. Cuando predomina el trece se deben rendir pruebas de eficacia en el plano material y la solución es el trabajo, pues la enseñanza de este arquetipo es la aplicación de la voluntad (1) en la resolución creativa (3) aplicada en la conquista y el correcto dominio de la materia (4).

La indiferencia, el descontento, la ineficiencia y sobre todo la negatividad y la pereza, deben ser erradicados de la conducta o "La Muerte" nos rodeará y enseñará. Entendiendo por muerte toda "pérdida", en cualquier plano. Por otro lado este número otorga coraje, fortaleza espiritual y resistencia para atravesar las pruebas.

Ahora que ya conocemos los significados de los números raíz de nuestro análisis, veamos que matices dan a los números que ya hemos visto de CARLOS GUERRERO.

INDIVIDUALIDAD: matices del 26 en el 8

El espíritu serio, responsable, y a veces rígido del 8 del que hemos hablado, en este caso a causa del 26 se ve sometido constantemente a una tensión interior que le exige optar por un deseo, dirección, idea en detrimento de otra. Esta exigencia le otorga al carácter la característica de impredecible, de a ratos pasivo en otros arrollador, siempre tenso e inseguro. Al mismo tiempo al ser influenciado por estos dos números femeninos suaves el carácter duro y reservado del 8 se suaviza, tornándose mucho más receptivo a los afectos y a los vínculos.

La ambición del 8 sumada a los deseos materiales del 26 le pueden llevar a grandes ganancias y pérdidas de modo fluctuante y siempre impredecible, pero por lo general como resultado de malas asociaciones, por eso es desaconsejable con esta combinación realizar asociaciones (sociedades) con fines materiales y se requiere prestar mucha atención al modo de negociar. Por último el 26 lleva a este 8 en particular a vivir una vida en la cuál a cada paso se encuentra con oponentes, obstáculos, impedimentos, y encrucijadas que el obligan a optar por una acción cediendo en algo si es que quiere avanzar. Este de alguna manera dice que el aspecto de renuncia está implícito en esta combinación.

PERSONALIDAD: matices del 50 en el 5

Dijimos que el 5 es número convertible o hermafrodita y que por ello toma la forma de aquello con lo que está en contacto. En este caso el 50 que le da origen le influencia haciéndole mucho más inquieto, charlatán, juguetón (incluso hasta el riesgo) y por sobre todo desmedido. La aptitud de aprendizaje, comunicación y sobre todo de análisis se ven llevadas a la exageración y muchas veces por lo mismo caen en irracionalidades, fantasías y embustes.

Por otro lado la potenciación de lo erótico puede llevar a una vida libertina, descontrolada e incluso a la prostitución y el juego compulsivo.

De lo visto hasta acá podemos deducir que la integración de la individualidad y la personalidad e Carlos Guerrero le da un carácter tenso, exagerado y al mismo tiempo controlado hacia el exterior que puede llevarle a grandes dolores y dificultades si no aprende a regular sus fuerzas.

Teniendo esto en cuenta veamos que el depara el destino…

DESTINO: matices del 76 y el 13 en el 4

Dijimos que el 4 es el número de la EXPERIENCIA y la SOLIDEZ, la capacidad de concretar las imágenes y de dar perfección a las cosas. Al integrar en este número el 76 y el 13 podemos decir que el destino de este 4 será un camino de pérdidas y dificultades por medio de las cuales (obviamente si opta por aprender) resultará fortalecido y conquistará una sabiduría práctica que deberá transmitir a su entorno o al mundo.

La misión que el exige el 76 es la de enseñar, mientras que el 13 le exige transformarse. Por otro lado el 76 promete que el individuo será siempre asistido por la Divina Providencia, de ahí que por muy duras que resulten las pruebas del 13 poseerá los recursos para salir adelante siempre que acepte el cambio. La capacidad de esfuerzos y responsabilidad del 8 deben flexibilizarse para aceptar los imponderables, aprendiendo que anda es eterno. La inteligencia del 5 debe aprender a ajustarse a la realidad práctica a fin de poder construir y no perderse en laberínticos e infructuosos análisis.

En síntesis este destino 4 en particular exige crecer a pesar de las dificultades construyendo una solidez interior que posibilite trasmitir la propia maestría al mundo.

Hasta acá nuestro análisis inicial. A medida que vayamos aprendiendo otros aspectos regresaremos a este estudio para ampliarlo. Espero que les hay resultado útil y que puedan comenzar a aplicarlo en sus propios análisis.

2 comentarios:

  1. Quisiera saber si en tu libro hay mas análisis como el de Carlos Guerrero. Me parece genial como lo planteas. y por eso quiero saber si en el libro esta o hay ejemplos de análisis más completos. En todo lo que he leído no he encontrado un análisis tan detallado el cual me permitiría aprender a analizar. Gracias

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    1. Hola, en este tomo que es el primero del libro enseño paso a paso como hacer un estudio numerológico, por eso solo hay un ejemplo, para que cada quien pueda aprender haciendo otros estudios. Gracias por tu consulta

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