lunes, 24 de agosto de 2009

SIMBOLISMO ESTRUCTURAL: TIEMPO-ESPACIO - (parte 2)

wblake1794 

Cuando hablamos de Espacio creemos hablar de algo cotidiano y obvio; sin embargo pocas veces tenemos una clara y profunda percepción del mismo. Esto es así porque a la hora de hablar del Espacio necesitamos definir a qué Espacio nos referimos, esto implica que no existe un único espacio común a todos y a todo.

La existencia de estos múltiples espacios es lo que permite la existencia del sistema analógico, tal como veremos más adelante.

La Astrología remite por cierto a un espacio principal: El Cielo, pero no aislado sino referido a otro espacio vital: La Tierra, pues la astrología trata de cómo los diseños celestes construyen la dinámica terrestre, o mejor dicho como uno y otro son sincrónicos y análogos.

En nuestra vida cotidiana tenemos un primer espacio básico: el Cuerpo, que se expresa y existe en un segundo espacio: La tierra. Tanto en uno como en otro podemos distinguir: Adelante, atrás, arriba, abajo, de costado, izquierda, derecha, dentro fuera... Es decir el espacio en sí mismo posee volumen y diferencias.

Por su cualidad de ser sostén, receptáculo, contenedor, al Espacio se lo asoció con lo Femenino, de allí que se le considerase el vientre de la Gran Diosa, mientras que el Tiempo, siempre móvil, activo, fue asociado al Gran Padre (o a lo masculino). La interrelación de estos dos daban (a los ojos de los observadores) origen y encuadre a todo lo vivo.

Respecto del tiempo es un tema que trataremos en profundidad más adelante, por ahora veremos el Espacio.

Existen muchos espacios diferentes, algunos tangibles (la materia concreta, el cuerpo) otros intangibles (el espacio mental, “el territorio personal”, etc..). Fue sobre los tangibles que los primeros observadores sacaron conclusiones y de ellas hablaremos a continuación.

A simple vista, y con aguda percepción, pronto comprendieron que la forma era circular, pues existía un hemiciclo (o semicírculo) fácil de percibir a simple vista: la bóveda celeste y el horizonte, sin embargo muchos procesos sucedían en regiones invisibles por lo que supusieron con acierto que un segundo semicírculo análogo y complementario completaba la totalidad. ¿Por qué? Porque todo en el mundo se mueve en círculos: el sol, la luna, las estaciones, etc.. De aquí que la primer representación de la totalidad haya sido el CIRCULO.

Dicen los Hopis (y también otras tribus)

                          El poder del mundo se mueve en círculos

                                Todo trata de ser redondo

                               Por eso todo tratamos de hacerlo en círculo

                               Para que alcance su forma completa.

                               El cielo es redondo,

                             Como lo son los nidos de los pájaros.

                             Circular es el sendero de las estrellas,

                    y el giro del viento.

                               Círculos trazan el sol y la luna en sus viajes.

                              Las estaciones retornan siempre a un mismo punto

                                       Wakan Tanka llamamos al círculo

                                       Wakan Tanka es el nombre del Gran Espíritu.

 

El círculo estaba dividido por el horizonte (línea horizontal) que separaba lo que era sobre la superficie y por ende visible, de lo que era bajo la superficie (por ejemplo raíces) por ende invisible. Del mismo modo podían observar un hemiciclo en el que el sol trazaba su recorrido visible (día) y otro tiempo equivalente o semicírculo, en que trazaba su recorrido invisible (Noche) 

Dibujo 1-formacion

En segundo lugar percibieron que en cada uno de esos hemiciclos se producían dos movimientos: la primer mitad el movimiento era ascendente (El sol de su nacimiento a su mediodía; la primavera al verano, etc.), y otro descendente (Del mediodía al ocaso, del otoño al invierno…), esta perpendicular al horizonte, divide la esfera (terrestre o espacial) en dos hemisferios: Derecho e Izquierdo (análogos a adelante y atrás en el cuerpo humano o respecto de la posición específica de algo), que son a su vez representaciones de dos momentos de un proceso: Ascendente y descendente

Formacion 2

Uniendo Las dos líneas anteriores encontramos un símbolo familiar: la CRUZ

Tenemos entonces que el PUNTO primera forma gráfica simboliza el ORIGEN. De él nace el círculo, símbolo de TOTALIDAD. A su vez el punto en su existir implica (sea movimiento, sea reflejo, sea expresión), la existencia de otro punto y el vínculo entre ambos da origen a la línea.

He aquí un concepto difícil de comprender: el punto si bien se lo toma como símbolo del Uno, la Unidad, es en realidad expresión de la dualidad ya que si yo les propongo imaginarse un punto sin forma, les resultará imposible, inexorablemente deben ponerle una forma cualquiera sea, pues la esencia (la abstracción pura) en sí misma es inimaginable. De esta comprensión nace la expresión hermética: el Uno no es sin el Dos, lo que es igual a decir que la unidad es en sí misma más allá de sí una dualidad.

De momento tomemos al punto como origen y símbolo de CENTRO (o Unidad) Si el punto es unidad podemos decir que la Unidad Creadora va al encuentro de su creación (otro punto) y este ir a determina la segunda forma gráfica la LINEA, a la que por lo tanto se le atribuye analogía con el número Dos.

Si retomamos lo antedicho vemos que de la primer observación del espacio surgen dos líneas: la del horizonte (Espacial) y la perpendicular (Temporal, pues está determinada por la secuencia de los procesos). Al unirlas obtenemos la CRUZ dentro del círculo determinando lo que hoy conocemos como: los cuatro puntos cardinales: Este (punto de nacimiento, del sol), Oeste (punto de ocultamiento), el Sur, (análogo a la raíz y por ende al origen) y el Norte máximo punto de elevación o bien sitio de la sabiduría). (Los simbolismos atribuidos a los puntos cardinales varían en algunos aspectos menores en algunas culturas, sobre todo el norte y el sur, pero no pierden sin embargo sus características básicas)

En una carta natal estos puntos representan por analogía, la cruz material de la encarnación en el cosmos terrestre y celeste

Formacion-3

Esta cruz en el círculo es la estructura primaria de toda Carta natal, siendo los brazos de la cruz indicadores de los dos ejes Estructurales (o fundantes): El horizontal (eje Ascendente – Descendente) y el eje vertical (Mediocielo- Fondo del cielo), los que traducidos al lenguaje astrológico representan: YO (Ascendente-Este) – Tú (o No Yo, Descendente-Oeste). Mi Origen (Casa IV- Sur) y mi Destino (MC- Norte)

 ACLARACIÓN IMPORTANTE: la astrología de la que estamos hablando tiene su origen en el hemisferio norte y el “camino del Sol” visto desde cualquier punto de la tierra en dicho Hemisferio (Es decir el recorrido aparente ya que en realidad es la tierra la que rota) Inicia ( a la percepción del ojo humano) por el ESTE pasa hacia el SUR a medio día, /que es cuando está a la mayor distancia sobre el horizonte) y se pone en el OESTE, alcanzando su punto más bajo en el NORTE durante la noche, es decir fuera de la vista humana. Ahora bien este recorrido varía cuando es visto desde países ubicados al sur del ecuador. En este caso el Sol nace en el ESTE asciendo al NORTE al mediodía, se pone en el Oeste y alcanza el punto más bajo en el SUR a Medianoche fuera de la vista.

Dado que la astrología es un sistema simbólico esta diferencia no modifica a nivel interpretativo, pero es importante aclararla ya que para quienes vivimos en el hemisferio sur imaginar el SUR como punto de elevación es perturbador.

Tomada esta estructura como la principal definición espacial podemos ya determinar que toda entidad viva habita dentro de un espacio particular en el cuál experimentará diferentes procesos.

Estos dos hemisferios o hemiciclos, dan origen combinados a cuatro cuadrantes, cada uno de los cuales posee un significado análogo a su posición y por ende todos los signos y planetas ubicados en él se verán teñidos en su manifestación y “limitados a”, dicho espacio. Más adelante veremos como y por qué se añaden otras dos cruces determinando doce porciones al círculo, pero siempre será esta primera cruz la central, de la que las otras son extensiones complementarias.

Antes de continuar con los simbolismos de los diferentes espacios determinados por la cruz, sigamos con deducciones que bien pudieron ser las primeras realizadas por los antepasados del mismo modo que hoy día puede hacerlas hasta un niño observador.

Un fenómeno visible es el nacimiento del sol que indefectiblemente y para todo punto planetario sucede en el ESTE. Si el sol es símbolo de vida, pues sin él la vida no es, su punto de origen implica: Nacimiento, inicio, principio, renacimiento de las fuerzas vitales y por ende lugar de lo naciente (nuevo).

Siguiendo el curso solar (visto por un observador desde la tierra) se le ve “morir” al OESTE quedando pues este espacio relacionado con muerte, fin, oscuridad, misterio, conclusión, pero también con la idea de lo distinto pues nuestros antepasados creían que “algo” buscaba el sol en su viaje (así lo expresan los muchos mitos de Dioses marchándose al oeste prometiendo regresar, idea que es importante pues otorga a este punto el simbolismo de expectativa y esperanza así como de lo que se halla más allá del reino visible. Desde entonces el Este quedó asociado a promesa y el Oeste a partida). El oeste es pues lo que está delante de mí al nacer: el futuro, lo que no es yo y también lo que está a mi espalda cuando miro al sol (lo que espero nuevo), es por ello por lo que en astrología este punto se relaciona tanto con la pareja como con los enemigos declarados, entre otras cosas.

El SUR y el NORTE son las dos direcciones a las que el hombre puede acudir, no hay allí “soles nacientes o agonizantes” que brinden simbolismo, sin embargo estas direcciones quedaron asociadas a diversas experiencias humanas. Sea por asociación o por experiencias vividas en tiempos remotos, ya desde la antigüedad se consideró al NORTE (en el hemisferio Norte o SUR en el hemisferio Sur) punto de máximo ocultamiento solar o “camino nocturno del sol”, como el espacio de aquello que sucede pero no vemos, es pues análogamente un espacio asociado a los procesos ocultos, inconscientes, nocturnos, a las raíces y a todo aquello que existe y vive pero no es visible, por ello se lo asocia a los Ancestros, al pasado. El SUR (aquí nuevamente vemos que lo que es SUR para el hemisferio Norte es NORTE para el hemisferio Sur) en cambio, por oposición, se asoció a lo lejano visible y conquistable, de allí su asociación con Meta, destino, la llegada, lo alto (las montañas, la cúspide, etc), la puerta del reino de los dioses y por ende el sitio del misterio y la sabiduría. El SUR pues se asocia a la ambición de llegar ser, la meta de toda vida.

El CENTRO, punto de intersección de los brazos de la cruz y los radios del círculo es lo que antiguamente se denominó ESPACIO SAGRADO y actualmente lo denominamos muchas veces: el punto del YO o Sí mismo, centro del Ser.

Como conclusión me gustaría que pensaran y percibieran en cuántos espacios habitan, pues si bien lo damos como un hecho sabido el que vivimos por lógica en un espacio, olvidamos (o ignoramos) fácilmente que en realidad vivimos en muchos espacios: el Espacio primero: Nuestro cuerpo, como dije antes, el Espacio territorial, el sitio donde habitamos; el Territorio personal,: el espacio que delimitamos a nuestro alrededor como inviolable; el Espacio Social que implican las reglas, costumbres, etc en el que somos educados; el Espacio Patrio: que nos impone una nacionalidad enlazando su historia con la nuestra nos guste o no; el Espacio Intimo: donde mostramos aspectos que no mostramos en público, es nuestro sector privado, secreto personal. El Espacio Cósmico: esa inmensidad que nos fascina y apabulla y que contiene a todos los otros.

En fin basta con estos para que comiencen a observar algo de la intrincada red en la que estamos insertos.

©Ana Cuevas Unamuno

(Continuará)

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